El Espanyol tocó fondo ayer ante el Sporting de Gijón. El conjunto blanquiazul volvió a demostrar que se encuentra en plena descomposición y durante 45 minutos fue un juguete en las manos de un Sporting infinitamente superior. Después, tras el descanso, el equipo tiró de orgullo para tratar de conseguir el tanto del empate, aunque parece que también la suerte le ha dado la espalda a un equipo al que no le va a quedar más remedio que sufrir para intentar salir del pozo sin fondo en el que se encuentra sumido.
Paseo rojiblanco. Los jugadores del Espanyol sabían que afrontaban el partido más importante de lo que va de temporada pero aun así saltaron al terreno de juego con la misma actitud que les ha llevado a hundirse en la zona baja de la clasificación. Ante esta situación, el Sporting pudo desplegar su juego con una comodidad inusitada teniendo en cuenta lo que el Espanyol se jugaba en el partido.
Los asturianos no tardaron en avisar de sus intenciones con sus primeras oportunidades, aunque sin crear verdadero peligro sobre la portería de Kameni. El Espanyol, por su parte, trataba sin fortuna de acercarse a los dominios del guardameta Cuéllar, que apenas tuvo que intervenir a lo largo de los primeros 45 minutos. Así fueron transcurriendo los minutos hasta que al filo de la media hora del partido llegó el tanto del Sporting. En una salida a la contra de los asturianos, el balón llegó a botas de Carmelo, quien aprovechó el espacio cedido por los defensas blanquiazules para sacar un magnífico disparo ante el que Kameni poco pudo hacer
Empiezan los nervios. El gol del Sporting situó el partido en el peor escenario posible para Márquez y los suyos. La pobre imagen ofrecida por el equipo hasta el momento provocó que empezaran a escucharse los primeros silbidos en una grada cansada de un equipo que no es ni la sombra de lo que se esperaba de él. Para que se hagan a la idea de lo poco que hizo el Espanyol durante la primera mitad sólo basta un dato: el primer disparo del equipo con cierto peligro llegó en el minuto 44 de partido. Como era de esperar, cuando el árbitro señaló el camino de los vestuarios los silbidos y algún que otro pañuelo volvieron a hacer acto de presencia.
Metamorfosis inútil. Tras una primera mitad lamentable, las cosas en la segunda parte sólo podían ir a mejor. Por desgracia los segundos 45 minutos no comenzaron nada bien, ya que al minuto de juego Moisés tuvo que retirarse al encontrarse indispuesto y sólo unos minutos más tarde Tamudo se rompía y se veía obligado a dejar su puesto a Jonathan Soriano.
De todas formas, el Espanyol no tardó en ofrecer claros síntomas de mejoría ante un Sporting mucho más conservador y que ofreció una imagen totalmente distinta a la mostrada en la primera mitad. Bajo la batuta de un Román Martínez mucho más entonado que en otras ocasiones, los blanquiazules no tardaron en disponer de algunas buenas ocasiones, aunque Cuéllar y la mala suerte consiguieron que el Sporting no encajara ningún gol.
Pañolada. Con el paso de los minutos el juego del Espanyol se fue apagando y nuevamente regresaron los silbidos y los pañuelos a las gradas de Montjuïc, que explotaron cuando el partido entraba en el tiempo de descuento. Entre el enfado de los aficionados se escucharon gritos en contra de casi todo el mundo. Una buena parte se la llevaron los jugadores, responsables ineludibles de la situación en que se encuentra el equipo y que se viene arrastrando desde la temporada pasada, pero también hubo gritos en contra de Márquez, de Paco Herrera e incluso contra la directiva.
La pelota, para Dani. Tras la derrota de ayer, la postura de la afición quedó más que clara. La paciencia se ha agotado y la directiva está obligada a mover ficha porque el crédito de Márquez se ha agotado. Ha llegado la hora de encontrar un relevo que permita dar un giro a la situación en la que se encuentra el equipo. No será fácil, pero poco más se puede hacer.
RCD Espanyol: Kameni, Lacruz, S.Sánchez, Luis García, Beranger, Ángel, Nené (Valdo, min.61), Coro, Jarque, Moisés (Román, min.46) y Tamudo (Jonathan Soriano, min.57).
Real Sporting: Cuéllar, Carmelo, Pedro (Barral, min.65), Bilic (Kike Mateo, min.82), I.Hernández, Canella, Gerard, D.Castro, D.Camacho, Sastre y Matabuena.
Árbitro: Miguel Ángel Pérez Lasa (C.Vasco). Por parte del Espanyol, enseña tarjeta amarilla a Moisés (min.34), Jonathan S. (min.59), Lacruz (min.66), Román (min.71), Luis García (min.77)
Goles: 0-1, Carmelo (min.29)
JOAN RABAL